Y es que Microsoft tiene entre ceja y ceja conseguir dar un gran paso adelante con Windows 7 que no consiguió con el actual Vista. Algo así como lo que supuso el Windows 95 cuando salió al mercado.

Para ello se plantean una utilización mejor de los recursos de la máquina, una integración más real y acoplada entre los distintos ordenadores que use el usuario asi como otras mejoras como que esté preparado para las pantallas táctiles.

Y todo ello anunciado ya para principios del año 2010, siendo justamente hoy el día que Windows XP ya no puede ser comprado en tiendas.