El disfraz consiste en colgarse una pantalla LCD de 42 pulgadas y proyectar el contenido del iPhone convirtiéndose en un iPhone gigante.

El precio del disfraz supera los 1000 euros por lo que muy claro su éxito, aunque eso si, el objetivo de los 2 personajes que han eleborado el disfraz ha sido conseguido: hacerse famosos.

Fuente: engadget.com